30 nov 2015

*Dame veneno que quiero curarme*

Cuántos ojalá tengo en mente
Cuánto de todo lo que no pude decirte
El mundo es para dos, o eso quería contarte
Seguir adelante, o plantarme
Unos más, otros a parte
Unos tanto, otros tan poco
Quisiera respirar y sentir el foco
Ahora que me encuentro a kilómetros
El calor de una guitarra y la música como juego

28 nov 2015

Addiction biology, or not

La sabiduría popular dirá que, bueno, no se puede generalizar, que a unos les irá bien y a otros mal, que a unos mejor y a otros peor. Alguien conocerá a un amigo que fumando se curó de la depresión de caballo que tenía, otro a otro que gracias a los porros pudo dejar la medicación, otro que fueron los porros los que le deprimieron y, en fin, casuísticas de todo gusto y color. Y no irán desencaminados. 
Continuamente se intentan definir relaciones de causalidad entre el consumo de cannabis y los síntomas depresivos. Los que consumen se excusan con la inexistencia de información científica que aclare esta relación, y defienden que la marihuana no es mala, sino que estabiliza el estado de ánimo y afecta positivamente en él con un efecto de euforia y de aparente resolución de las dificultades personales. Los que no, en su mayoría tienen una visión magnificada sobre sus efectos y, más en concreto, sobre las personas que consumen. Sea un consumo diario, parcial o esporádico. Y sí, puede ser todo cierto. 
Después de conocer que 121 millones de personas en el mundo padecen depresión, podríamos decir que se trata del gran (o enorme) problema sanitario mundial. No obstante, y yendo al epicentro del asunto, muy extraño resulta que no haya apenas investigaciones sobre la marihuana en relación con la depresión. Aunque, la verdad, hasta que no haces una prueba en tu propia piel, no puedes valorar de forma realista. 
No necesariamente está ligado; existe una clara predisposición genética también, pero con mis propios ojos he visto cómo mi risa se hacía más tenue cada día hasta desaparecer. Me he visto a un lado del mundo, en una burbuja, sintiendo que todo fluye y que yo, sin embargo, no avanzaba. Estancada, apartada, diluyendo mis problemas al inhalar. Y más tarde, todo lo que pensé que era cierto se ha vuelto una mentira. He notado como si me hicieran una emboscada, un cuerpo a cuerpo con alguien que pesa 100kg más que yo. Esa supuesta euforia no existe. Lo único real y comprobable es que es el mayor diluyente de la voluntad. Cuando caes, la marihuana te hace creer que te levantas con ella. No. No es más que un inhibidor de problemas a tiempo parcial; lo que en realidad haces es olvidar la forma de solucionarlos, olvidar el por qué valía la pena quitar la piedra que obstaculizaba y seguir. Perderle el sentido a la vida. Perderte.

27 nov 2015

"Thks for ignoring me"

Frío y breve, como un verso
como un paseo por la playa una mañana de los primeros días del invierno
como una tarde de jueves con la mejor compañía
Diciembre, no llegarías,
ahora no sé si quiero que pases,
o si simplemente opto por vivirte
y experimentarte sin miedo a enfrentar lo que traigas
Sólo te advierto, cansa abrir puertas cuyo interior resulta llamativo
y en poco tiempo resulta hueco
Mi cabeza reclama un poco de diversidad de intereses, un poco de "eh, sonríe"
pero sobre todo,
intensidad aunque estabilidad
felicidad aunque seriedad
éxtasis y sin droga.
Diciembre, prefiero las cosas que se tatúan sin tinta.

23 nov 2015

Contaminación mental

I've done it before. I've seen it before. Tears splashing the floor when I open the door for her [...] 
Improvise, look me in my eyes and lie to me.
Lie to me, act like I'll believe anything.

Con todo me falta, y de todo me sobra.

"Ya no me mires, no sé ni lo que hay dentro"

Perder(se), encontrar(se), saber, ser, estar.
Dicen que le quite la parte de historia a mi prosa. Ese realismo que zarandea a quienes me leen. Que los perturba al no entender ni la mitad. Como esa ráfaga de viento que corre en las grandes avenidas. Dicen que me convierta en aquello que quiero, que me deje de símiles y metáforas y viva en paz conmigo misma. Pero el mensaje subliminal de todas esas voces incluye un "que nadie se te cruce y lo obstaculice".

¿Qué le hago si los lunes serían menos lunes con alguien al que fuera capaz de amar? ¿Y qué le hago si siempre escribo sobre lo mismo? ¿Puedo seguir con esto sin hablar del germen que habita en mi cabeza?
Joder. Maldita sea la idiosincrasia del cerebro humano. Quizá este puente sería más fácil de cruzar si dejara de pensar en lo que podría encontrarme al otro lado.

19 nov 2015

E v a

Lo cierto es que por saber, no sé ni cómo empezar esto. Últimamente parece que no sepa nada, que no quiera saberlo o que, por descarte, lo haya olvidado. La fase de arrepentimiento pensé que no llegaría, y aquí está. Lógico.
Hace poco más de un año y cuatro meses, conocí a una chica en un avión. Un avión que nos llevaba a pasar casi un mes en Dublín, Irlanda. Ese país en el que dicen que todo es verde pero a la vez gris. Lo que nadie supo es que pese a los días de lluvia, los cielos nublados y el clima apagado, la compañía de aquella chica avivó cada mañana, tarde y noche; Irlanda se volvió multicolor. 
Recuerdo las carreras matutinas hacia el Luas, su risa al verme llegar sofocada, las tardes lluviosas en el Dundrum, tratando de no toparnos con ninguna monitora, los días de compras por la ciudad (y yo siempre terminaba cargando con algo),... Recuerdo esas y muchas anécdotas más que podría enumerar como lo hice en la carta que le escribí en el avión de vuelta. Recuerdo Madrid en diciembre, recuerdo Valencia en verano: juntas de nuevo. Recuerdo nuestras sesiones de fotos,  e incluso cuando me cabreé conmigo misma y no quise hacerme ninguna foto en la Albufera.
Sin embargo, si lo pienso desde el final, ahora todo lo que siento es rabia. Escribo y reescribo este párrafo una y otra vez, porque le quiero tanto que me duele no poder expresar lo mal que lo he hecho estos últimos meses. Me duele ser como soy, guardármelo todo siempre, y terminar explotando. Sentir que he cambiado, sentir que me he ido apartando de todos, y de ella aún más al tenerla tan lejos. Sentir que todo se desmorona, y que soy yo la que lo está poniendo patas arriba. No solo con ella, sino con mi vida en general. 
Ha dejado de importarme poco más que una cosa en concreto; lo demás termina quedando en un segundo plano o, en su caso, en un tercero. Me equivoco día tras día y voy sumando, y el peor de mis errores es que soy capaz de repetirlos aunque acabe de cometerlos. No aprendo, no me centro. Vivo en una burbuja y hasta la gente me lo dice. 
Yo también me echo y le echo de menos, tanto como vivir el presente y no valorar nada más que eso. Sin estereotipos, sin obsesiones, sin hipótesis, sin nada más que yo, aquí, y ahora. Tal y como soy. 
La vida y el cuerpo que me tocó vivir, eso que muchos llaman "suerte" y yo lo apodo con el nombre de "desgracia".

18 nov 2015

1+1 are one thousand

Me toca suponer que lo bonito es estrellarse, tocar fondo, verte ahí abajo, sin techo pero sin aire, sin nada de lo que sentirte orgulloso, sin nadie a tu lado que te recuerde que vales más que eso.
También me harían falta doscientas manos para poder contar con dedos los errores que he cometido, las oportunidades que he dado y las decepciones que he recibido a cambio.
Sin embargo sigo, contra viento y marea,
y sino,
que me lleve el mar...

16 nov 2015

El reino de lo asburdo

Escribo, pienso y borro. Escribo estas líneas mientras exhalo lo que acabo de inhalar. Escribo y traduzco lo que creo que voy a insertar. Parece ilógico , casi igual que yo. Parece que solo busque algo que se consuma como mi racionalidad.
Un sinsentido como forma de vida, ¿dices?

Las cenizas también prenden

Un comportamiento que nadie entiende, que yo dejé de entender hace mucho tiempo. Rabia y culpabilidad a partes iguales, carcomiendo mi esperanza a medida que los segunderos del reloj suenan. Suplicando que alguien me salve, alguien que apague el motor de estos pensamientos, que me lleve a mi lugar.
Me pregunto de nuevo, dónde está aquella niña que se levantaba mañana tras mañana con ganas de comerse el mundo, aquella niña que le preparaba el desayuno a su padre y se negaba a irse a  dormir antes de darles dos besos a su familia. Me cuestiono qué queda de ella, si volverá, y si lo hace, qué será lo que haga que resurja.

4 nov 2015

Χάος

Buscas y no encuentras. Encuentras y no quieres. Quieres y no te dejan. Te dejan pero no debes. Debes pero no quieres. No quieres y eso te lleva al principio, a volver a buscar. Volver a confiar en alguien, volver a creer. Pero ahora sabes que después de escalar no desciendes. No. Te tiran por el mismo precipicio que la última vez que subiste. El mismo juego, el mismo sitio. La misma caída. El mismo dolor.
Ahora. Ayer. O hace dos, cuatro, seis meses, tres años. Vacía. Inerte. Atrapada en mi vorágine.

3 nov 2015

Tic, tac

Hasta este momento he estado pensando que los martes no eran mi día. Parecía que, hiciese lo que hiciese, salía un día malo. Pero no.
He llegado a la conclusión de que cada día es lo que tú hagas de él, y que todo lo logrado dependerá de la actitud que tengas. Podría compararlo con un espejo, porque obtienes el mejor resultado cuando te observas en él y sonríes. A la vida, a los problemas y a las soluciones, incluso si no las hay. A las personas que te rodean, tanto a las que muchas veces consiguen que un día gris se pinte de color rosa, como a las que hacen que te llueva encima y se quedan mirando desde su paraguas mientras tú te mojas. 
Así que aunque te cueste, saca tu sonrisa. Sácala si te levantaste sin motivo alguno para hacerlo, sácala si hiciste una mala gestión de tus expectativas con quien no debías, o si crees que la correspondencia entre personas no existe contigo. Porque no es que lo mejor tarde en llegar, no son tampoco buenas ni malas rachas, simplemente las cosas no funcionan siempre como tú querrías que lo hicieran, y hay que aceptarlo. 
"Mañana no habrá aire; mañana, nunca más, no habrá agua". 
¿Qué harías si te dijeran algo así? ¿Te pararías a pensar en todo el tiempo que desperdiciaste dándole vueltas a lo que no pudiste tener? ¿O disfrutarías de lo que en realidad debería haberte importado?