Me gustaría decirte, aquí desde donde existo, que ya no tengo nada que perder porque hace meses que me he ido.
Me gustaría decirte que lo siento, siento desazón en las entrañas, un vacío en el pecho, el nudo en la garganta donde te columpiabas, un disparo en la sien, una parada cardíaca. Siento a la vez cómo te amo con todo mi cuerpo...
Si no supiera quién soy, nunca estaría si no es contigo. Te amo ahora, desde donde existo, con toda la angustia de abrazar cada noche a la certeza de no tenerte a mi lado.
Me gustaría decirte que desde que ya no muero por ti, vivo menos cada segundo. Nunca te lo dije, pero cómo me hubiera gustado besarte con aquella canción de fondo, ésa que habla de la vida como si hubiera visto reírte.
Al parecer estoy escribiendo esto por si fuera mi última carta, una de tantas que te he escrito y tú nunca has leído, con el propósito de decirte todo lo que ya te dije con miradas y nunca supe hacerlo con palabras. Lo cierto es que te quiero. Te quiero como no va a saber hacerlo nadie, porque nadie es tan desastre como el mío. Te quiero con todos y cada uno de los poros de mi cuerpo, con cada centímetro de la piel que nunca quedará impregnada de ti. Te quiero como ahora tú querrás a otra, con la misma calma, con la misma saliva que me atraganta. Te quiero a pulmón abierto, con los ojos cerrados, como se ama la primera vez que te roban un beso. Te quiero, ahora que me haces perder el tiempo mirando una pantalla, imaginando que algo cambia en esa conversación donde ya no dices nada que pueda creerme, porque todo me hace dudar. He visto más de cien veces cómo desaparecía la única luz que iluminaba nuestros cuerpos. Pero no he venido a contarte esto, por si esta fuera mi última carta:
No hay tanto espacio para tanto olvido.
Te he querido.
Te he amado desesperadamente cuando estuve contigo.
Ahora, desde aquí, desde donde existo, me quiero desvanecer con un adiós sin hasta pronto, me quiero diluir entre tu recuerdo, quiero despertar y no volver a dormir nunca sobre un sueño.
Te quiero.
Te amo desesperadamente ahora que no estoy conmigo.
Jamás sabré explicarte lo que hacías con mi vida.
No hay comentarios :
Publicar un comentario